En los últimos años el graffiti entró a la esfera del arte oficial, el de museos y galerías. La aceptación oficial depende, la mayoría de las veces, del gusto de los coleccionistas o críticos de arte. En el caso del graffiti, refleja el desarrollo y la popularidad creciente de las pintadas callejeras.
Los graffiteros más antiguos fueron los habitantes de Chauvet, en el sur de Francia, que pintaron caballos, hienas, panteras, ciervos, lechuzas y osos en las paredes de sus cuevas hace 40.000 años. También en la antigüedad, pero más cerca, hay graffitis mayas, egipcios, griegos y romanos.
La versión moderna es la de las décadas de 1970 y 1980, cuando los graffitis invadieron Nueva York, París y Berlín (un efecto colateral del Muro). Actualmente, San Pablo es una de las ciudades con más actividad graffitera, y Buenos Aires crece.
En mayo, la Tate Modern –la galería de arte moderno nacional de Gran Bretaña– destinó una enorme pared de su edificio para que graffiteros de distintos países la pintaran. Uno de los invitados fue Blu, un artista italiano que se diferencia de muchos de sus colegas porque no usa aerosol y por la línea clara de sus dibujos. En 2008, Blu estuvo en Buenos Aires y realizó Muto, una animación en video hecha con graffiti.
MUTO a wall-painted animation by BLU from blu
Exhibición “Street Art” en la Tate Modern (en inglés)
http://www.tate.org.uk/modern/exhibitions/streetart/artists.shtm
Sitio web de Blu
http://www.blublu.org/
Fuente: http://buenosaires.gov.ar/blog/mibuenosaires/2008/07/14/paredes-pintadas/#more-5
